Sexo con mi mejor amiga

Este relato lo recibimos de un seguidor de Estados Unidos.

Gracias Anthony por compartir tu experiencia

Mi nombre es Anthony, tengo de 23 años mido 1.74 mts de piel morena rollizo con barba en lo personal no me considero atractivo pero tengo un miembro que mide 27 cm y está grueso.

Esta historia pasó hace casi 2 años con mi mejor amiga Vianey. Ella es una persona muy linda muy agradable es muy hermosa de rostro mide aproximadamente 1.55 mts, un tanto rolliza, piel blanca, no tiene muchos pechos ni mucho trasero pero para mí era muy atractiva.

Ella antes vivía en la misma ciudad que yo, por cuestiones de trabajo se tuvo que mudar pero siempre que ella viene nos vemos. Siempre me había parecido atractiva aunque jamás se lo dije pero un día jugando le dije que sinceramente ella me parecía muy atractiva al igual ella me confesó lo mismo pero ya no hablamos más de eso, no mencionamos nada.

Pasó el tiempo llegó la fecha en que nos veríamos ella llegó un tanto tarde nos saludamos venía con sus primos entramos al cine en una plaza que se encuentra muy sola, solamente hay unos negocios al entrar y el cine que está casi al final de la plaza muy excluido, todo bien no hablamos sobre el tema.

Al entrar a la sala empezamos a hablar de que ella tenía una cita en la tarde con un chico para que pudiera tener sexo porque ya le urgía y yo le platiqué que hace unos días yo lo había hecho con una chica.

Le conté toda la historia con detalles y después de eso las cosas se empezaron a calentar, empezó la película y yo empecé a ver que tenía mensajes de su cita. Después puse mi mano en su pierna, la acariciaba a veces subía más pero no pasaba a más y ella hacía lo propio con mi pierna.

Posteriormente salimos de la sala y nos quedamos atrás de sus primos y nos pudimos besar, yo toqué su trasero con mis manos apretando sus nalgas y salimos de la sala.

Ella me comentó que querían ver otra película le dije que por mí estaba bien, pero al empezar la película ella salió, dijo que iría al baño. Ella fue y me mandó un mensaje, dijo que saliera que teníamos mejores cosas que hacer.

No lo dudé y enseguida salí de la sala dejando a sus primos dentro de la misma, ella me volvió a besar y le dije que ¿dónde nos íbamos?.

Dijo que ese lugar (la plaza que había comentado) está muy solo que si nos escondíamos bien podíamos hacer todo lo que quisiéramos y así fue.

Buscamos un buen lugar donde nadie nos pudiera encontrar, bajamos las escaleras, había un pasillo oscuro con cosas caídas de los anteriores locales, no

estaba tan limpio pero era perfecto nadie iba para allá y nosotros necesitábamos estar solos.

Entramos a un local donde había un poco de escritorios, en algunas paredes se podía apreciar humedad y que la pintura se empezaba a caer por el tiempo de abandono, pero el lugar es lo de menos cuando en verdad tienen ganas de comerse uno al otro.

Y así fue que empezamos a besarnos, dijo que hace tanto tiempo que quería hacerlo, eso me subió demasiados los ánimos (como si fuera necesario), y enseguida empecé a conseguir la erección, no podía ocultarlo, dentro de mi pantalón y ella con ese short corto que llevaba donde se podía apreciar desde fuera como se remarcaba su tanga, pero yo sólo quería quitárselo y empezar a comernos.

Nos seguimos besando me quitó la playera y yo a ella la blusa y el brassiere que tenía, enseguida chupe sus pechos rosa mate, pequeños muy hermosos y deliciosos, no podía parar, ella gemía mientras yo lo hacía bajó su mano y me tocó

-¿Esa es tu verga?

+Si es esa ¿te gusta?

-E… está enorme ¿puedo verla? +No debes preguntar, sólo hazlo.

Ella me quitó el cinturón y desabrochó el pantalón y prosiguió a bajar todo para tener campo libre a ver lo que ella tanto deseaba. Al sacarla estaba tan parada que quería que me la chupara enseguida.

La vio asombrada recorriendo cada parte desde la cabeza hasta llegar a mis testículos no la dejaba de ver ella acariciaba lentamente con su mano llegaba hasta el final y volvía a empezar tenía esa necesidad de hacerlo, al ver como estaba le dije:

+¿Porqué no la ves más de cerca?

Ella empezó a descender suavemente hasta llegar a estar frente a frente con mi miembro, parecía hipnotizada y sin pensarlo se acercó (cabe destacar que lo hacía perfecto).

Empezó por jugar con mi pene y su lengua en la cabeza después empezó con la yema de sus dedos tocando los testículos y en ocasiones hasta sostenerlos completo con sus manos, llevó su boca a los testículos primero con la lengua los lamía y después se metía a la boca uno por uno.

Después empezó por la tranca desde lo más cercano a mí hasta lo más alejado, siempre con su lengua como si ese fuese su dulce favorito y no sólo por un lugar o recorría todo mientras con sus manos lo apresaba.

Llegando a la punta empezó por chuparla suavemente y con su lengua no dejaba de chupar la punta, estuvo tan perfecto y de un momento a otro empezó por acomodar sus manos una seguida de la otra cuando lo pudo hacer empezó por meter la punta entera en su boca y empezó a hacerlo rápido junto con las manos subía y bajaba, hacía el mayor esfuerzo para meterlo todo pero sus intentos no eran lo suficiente para el tamaño de miembro que tengo.

Lo hizo más rápido y más rápido, ella quería que le llenara la boca de leche pero eso no lo había conseguido a pesar de que todo lo que hacía era muy rico, yo no podía, yo quería pasar a otra parte y aunque hacía su mejor intento le dije:

+Párate tenemos que pasar a otras cosas que tengo muchas ganas de penétrarte.

-Está bien, pero me tienes que dar mucha leche porque me he quedado con ganas.

+No tengas duda de que lo haré.

Le dije ahora es mi turno, le quité el short, hice a un lado su tanga negra y vi lo que tenía, una vagina que en cuanto la vi la quise chupar de inmediato y lo hice con tanta locura y al mismo tiempo que lo hacia la masturbaba con un dedo primero y después el otro mientras ingería todos los flujos tan deliciosos que tenía ella.

Jugué con mi lengua en su clítoris, ella gemía tan delicioso que no podía parar. Después empecé a lamer todo lo que había y hasta a meter mi lengua en su vagina, tanto ella como yo sabíamos que no aguantaría mucho y tendría que darme un buen orgasmo directo a mi boca, después de un rato que jugaba y jugaba con su vagina se comenzó a venir y empezó a gritar…

-¡¡Me vengo más chúpamela toda, más que me vengo!!

Yo seguí con tantas ganas como al principio al sentir el sabor inigualable del orgasmo chupé y chupé hasta no dejar ni un poco de orgasmo en ella porque venía lo mejor.

Me puse de rodillas, ella acostada, escupí un poco en su vagina y empecé a penetrarla poco a poco (por el tamaño que tengo), ella gemía y conforme iba avanzando más también aumentaba el volumen.

-Ay que rico métela despacio que tienes una vergota y de una no la aguanto +¿Te gusta cómo te la meto? ¿Quieres más verga?

-Si quiero más papi, pero despacio que me vas a partir la vagina ay

Cuando la metí toda ella gimió tanto de placer (y eso que apenas empezaba), entonces llevé sus piernas a mis hombros y la empecé a sacar y a meter más entre más avanzaba más rápido iba

-Dame duro papi dame que me quiero venir ¡dame más! Ay más más más.

El piso era algo incomodo pero no importaba ambos estábamos con tanto placer, yo obedecía con gusto y placer a lo que ella decía y a los pocos minutos se vino sentí toda mi verga tan mojada y era tan rico…

Ella dijo que quería cambiar de posición que quería montarse en mí entonces me acosté y ella se subió en mí lentamente hasta llegar a estar bien sentada y empezó a moverse de atrás hacia adelante y también daba brincos encima de mí y por igual se movía en círculos que bien se sentía yo le daba nalgadas en sus nalgas tan ricas ella se recargó en mí para besarme entonces aproveché para moverme y ella vaya que lo disfrutaba enterraba sus uñas en mi mordía también cualquier parte de mi que podía yo seguía dándole duro sin parar ella estaba tan complacida que no tardó en venirse nuevamente

+Así te gusta ¿así de duro?

-Si así me encantas sólo tú has durado tanto cogiéndome aaay vaya que hacía falta que me cogieran bien y tantos orgasmos sólo tú, ay porque tardaste tanto en cogerme.

Ella se puso de pie después de otros do orgasmos bien trabajados, yo me paré y nuevamente nos besamos sin pensarlo la cargué, ella se empezó a meter mi pene poco a poco mientras la sostenía de las nalgas cuando entró por completo le di lo más duro que podía y no conforme con ello la puse encima de un escritorio sentada mientras nos abrazábamos ella me clavaba las uñas en la espalda ella sólo gemía y gritaba no podía decir nada más pero sentí como escurría ese orgasmo por mi pene largo y grueso.

Después me dijo que la dejara bajar así fue.

Entonces ella se puso en 4 aproveché para poder chupar una vez más ese manjar que tiene entre las piernas y después ella hizo lo propio con mi verga se percató de ese sabor peculiar a su rica vagina, ya que estaba más mojada me pareció buena idea cogerla más entonces la empecé a penetrar pero se la metí de una y ella gritó con un tanto de dolor pero mucho placer la tomé de la cadera y empecé a darle duro muy duro ya que teníamos que acabar pronto con el trabajo sus primos no eran inocentes y tampoco la película era eterna, después la tomé de los hombros y también del cabello mientras yo seguía dándole duro ella gritando y le daba nalgadas esas nalgas que con cada una se le ponían más rojas ella dijo

-Hazme venir sólo una vez más por favor papi

+Te hago venir, pero después yo me vengo

-Si papi lo que quieras, pero hazme venir me voy a portar bien contigo

Entonces la embestí lo más duro que podía y en menos de un minuto ya estaba chorreando y eso me excitó aún más, pero yo aún no estaba listo quería más no estaba satisfecho yo quería coger más ella no se iba a negar, pero pregunté para despistar

+¿Dónde quieres que me venga?

-Dame toda tu leche en mi cara

+Tranquila, todo a su tiempo tengo mucha leche para ti, yo quiero seguir.

Yo seguí pero entonces sonó el celular de Vianey, era su primo ella contesto pero yo seguía metiéndosela pero no tan duro no quería que nos delatara ella sólo decía que estábamos bien que estábamos en la plaza que se quedaran en el cine que nada malo pasaba pero creo que ellos no creyeron en eso porque nosotros seguimos haciendo lo nuestro y después de un rato empezamos a escuchar pasos y gritos de nuestros nombres eran ellos.

Juro que cada vez estaban más cerca junto a sus pasos yo escuchaba cada uno de los movimientos que ellos hacían. Le tapé la boca a Vianey le estaba dando duro pero no tanto para que no se escuchara que estábamos en el lugar ellos se escuchaban cada vez más y más cerca mi pene estaba apunto de explotar estaba tan grueso más de lo normal no podía parar estaba apunto a casi nada de venirme pero no quería parar no podía parar y seguí sin parar estaban tan cerca de encontrarnos.

Yo saqué mi pene la acomodé y expulsé todo lo que tenía dentro me vacié en su cara y en su boca ella después estaba chupando para poder sacar todo lo que tenía dentro, y justo cuando pensé que nos encontrarían se escuchó una voz distinta que le decía a sus primos que debían salir de ahí ellos se fueron y pudimos descansar ella se limpió la cara pudimos vestirnos y antes de salir.

-Coges muy rico Antho, sé que puedes durar más y pronto lo haremos. +Claro que puedo tú dime cuando y créeme que lo haré realidad. -Pronto tú nunca me vas a decepcionar con tan grande verga pero ya quiero probar de nuevo que me puedes complacer tan bien.

Nos fuimos al baño del cine ella se limpió bien no se notaba nada yo estaba tranquilo, llamamos a sus primos los encontramos ella se encargó de explicar todo yo sólo la apoyaba además noté en ella que le temblaban las piernas sólo nosotros sabíamos porque.

penelope.estudios@hotmail.com

womanpenelope.wordpress.com

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Un amigo especial

Relato erotico 

El marido de mi hermana trabajaba en un Casino como crupier de ruleta americana, tenía un compañero que vivía en nuestro mismo barrio. Muy cerca de donde yo vivía.

 

Ellos siempre estaban juntos, así que nos veíamos casi todos los días, cuando visitaba a mi hermana estaba ahí, cuando iba al bar a tomar café también.

 

Siempre hablábamos y empezamos hacer amistad. Pronto empezó a llamarme y venir a buscarme a casa para tomar algo, casi nos hicimos inseparables.

 

Lo pasábamos bien juntos, muchas noches después de estar en el bar cuando me iba a casa, me acompañaba hasta la puerta. Una noche le dije si quería pasar a tomar algo y ver una peli en la tv. 

 

Vimos la película mientras tomamos unos vinos, cuando acabó la peli se marchó a casa. 

 

A partir de ese día se convirtió en costumbre. Me sentía muy bien con este chico y empecé a verle como hombre. No estaba nada mal, era rubio, ojos claros y labios muy marcados en forma de corazón, el único inconveniente es que no era muy alto.

 

Cuando llegábamos a casa tomábamos cualquier cosa para cenar y veíamos algo por televisión o hablábamos de lo que fuera. 

 

Llevaba meses sin relaciones sexuales con un hombre, yo me hacía mis pajillas pero, echaba de menos la polla y las caricias de un hombre, pero nada este chico no se daba cuenta, me insinuaba acercándome a él, le miraba con ojos de deseo y él no captaba nada. Llegué a pensar que no le gustaban las mujeres.

 

Le hubiera podido decir algo, pero no sabía cómo hacerlo para no parecer una fresca y así pasaban los días, nos dormíamos cada uno en un sofá y cuando despertaba se iba a su casa. 

 

Una noche estando en casa después de haber salido a tomar algo en el Bar de nuestra calle, se sentó a mi lado, hablábamos tomando unos vinos mientras picamos unas tapas. (No recuerdo si empecé yo o él).

 

Fue muy rápido, sin darnos cuenta nos estábamos besando, pensé… por fin.

 

Mi calentón no podía esperar. Le dije que subiéramos al dormitorio de invitados, no quería que mi hija despertara y nos viera en mi cama. 

 

Subí las escaleras y él seguía mis pasos, estando en la habitación sin encender La luz nos desnudamos uno frente al otro. Me quite la ropa y me metí en la cama mientras le miraba como terminaba de quitarse el pantalón y bajarse el bóxer ajustado de Calvin klein. Tenía los músculos de las piernas marcados, ya que le gustaba dar largos paseos en bicicleta. Estaba atenta mirando su polla no es que fuera grande, era de las normales pero estaba erecta y la iba a disfrutar. 

Se inclinó y se  arrastró despacio por los pies de la cama y fue directo a mi coño abriéndome las piernas que maravilla empezar así después de tantos meses de abstinencia.

 

Me chupaba despacio, saboreando mi coño como si fuera un caramelo, yo estaba muy mojada, ardía de pasión recorría por todo mi cuerpo una electricidad que erizó mis pezones, iban a estallar y mi coño cada vez más mojado quería más. 

 

Me estremecía con cada lengüetazo. Le sujetaba la cabeza para que no parara. Las palpitaciones que sentía en mi coño me decían que me dejara llevar. Apretaba su lengua contra mi clítoris y estremecí hasta estallar, me corrí entre temblores.

 

Sin apenas reaccionar, el seguía lamiendo subiendo con su lengua hasta mi ombligo hasta llegar a mis tetas, las besaba, las chupaba y succionaba mis pezones. Yo estaba extasiada.

 

Llegó al cuello y su polla entre mis muslos  era cálida y dura, deseaba tenerla dentro, por fin la metió en mi coño con movimientos lentos iba creciendo de nuevo mi excitación, la metía y sacaba con movimientos firmes cada vez la notaba más dura no dejaba de besar mi cuello y labios, tan pegado a mí que parecía un solo cuerpo.

 

Seguía empujando mientras yo levanté las piernas para que entrara mejor su polla en mi coño.

 

Enloqueció y su ritmo fue a mayor faltándole las fuerzas, de pronto un temblor y un empuje final le hizo gemir. 

 

Quedamos extasiados y sin darnos cuenta nos dormimos.

 

Nos despertamos cuando estaba a punto de amanecer. El me tenía abrazada estando yo de espaldas, notaba su polla dura entre mis piernas.

 

Me besó la nuca y tocó mis pechos, me dijo al oído que tenía que marcharse, se vistió y le acompañe a la puerta despidiéndonos con un beso. 

 

Fue genial, empezamos una relación especial. Era encantador me colmaba de cariño y regalos pero algo faltaba en aquella relación. 

 

Follabamos una o dos veces por semana, aparte de eso estaba pendiente de todas mis necesidades.


Hurgar en tu interior

Este relato es un estudio técnico realizado hace algunos años por un profesional.

Las partes implicadas dan su consentimiento para que sea publicado.

Te voy a contar una historia real que vivi hace unos años, puede ayudar a muchas Mujeres.

Hace años, una noche que teníamos una tertulia un grupo de conocidos, en la cual yo participaba en referencia a consejos sexuales, se unió una Chica que supuestamente había tenido una serie de problemas, pero al ir esa noche de participante y orador, pues me dispuse a comentar temas de actualidad en lo concerniente a Sexo. Cada mes, tocaba un tema, y una persona del grupo, hablaba sobre ello y respondía preguntas, siempre bajo su especialización. 

Después de un tentempié, y un vino, empece mi argumentación sobre el sexo en la actualidad, en la pareja y termine hablando sobre la Mujer, sus miedos, necesidades, y lo que omitían por vergüenza.

En esto, que la Chica que se había unido bajo la invitación de una participante, empezó a disparar preguntas y preguntas, y claro, me di cuenta que tenia un problema muy serio, pero no deseaba inmiscuirme en su vida. Debo aclarar, que en esos momentos, solo me dedicaba a escribir estudios relativos a la Mujer, y no recibía en consulta a casi nadie (a excepción de casos muy especiales y ayuda a Jenny en problemas delicados). Al terminar mi sesión (todo iba por tiempo para no cansarnos todos), nos fuimos despidiendo y quedando para el mes siguiente y con otro tema que nos pudiera ampliar mas nuestro saber.

Sali del Local y fui a buscar un Taxi, mientras esperaba, esta Chica se me acerco y medio llorando y temblando, me pidió hablar conmigo de algo muy delicado y penoso para ella. Intente disuadirla, e incluso me invente cosas pendientes que tenia esa noche para que se fuera. Pero ante su insistencia, su miedo en los ojos, pavor y lagrimas, accedí a escucharla, pero la dije que para poder entender lo que la pasaba, necesitaba un sitio ideal para concentrarme y poder atenderla mejor. 

Al oír eso, rápidamente contesto que si podía acompañarme a mi Apartamento para hablar. E inmediatamente  la respondí que no buscaba sexo y que mi Apartamento era sagrado. Nada de pinchitos ni aventuras. Se puso en guardia y me dijo que me tranquilizara, que lo que menos quería y deseaba era sexo. 

Apareció un Taxi y montamos en el. Estábamos aproximadamente a unos 20 minutos del Local, era un trayecto corto y acostumbraba por las noches a desplazarme en este medio de locomoción, Nueva York era una ciudad para por la noche, no coger tu vehículo.

Durante el trayecto, apenas hablamos, ella tenia su mirada en el infinito y no era consciente de el entorno e incluso el recorrido.

Llegamos a Casa y recuerdo que me dije, tengo que coger el teléfono de este taxista, porque tan solo ha tardado 14 minutos en llegar. Vaya, por fin un conductor serio.

Bajamos del Taxi y subimos los 2 escalones que distaban de la puerta de acceso, el Conserje salió a abrir la puerta y me saludo. Esta Chica, que incluso desconocía su nombre, no respondió y se limitaba a seguirme detrás mío. Cogimos el ascensor y pulse la tecla de la planta 51. Mientras subíamos, ella seguía impasible, su mirada seguía perdida, brazos cruzados sobre su bolso y como si se tratara de algo valioso, no se relajaba. Notaba sus nudillos blanquecinos a consecuencia de la tensión que tenia y se aferraba a ello, como si de un arma fuera. Y por fin, las puertas se abrieron.

Salimos del ascensor y recorrimos los casi 60 metros que distaban del ascensor a mi apartamento 1525. Abrí la puerta e invite a entrar, ella seguía quieta y sus ojos denotaban miedo. Me volví frente a ella y le comente que quizás no era una buena idea, que llamaba al Conserje para que localizara un Taxi y la llevaría a su Casa. Que yo pagaría el trayecto y que otro dia, hablaríamos.

En ese momento que dije este comentario, entro y cerré la puerta. La invite a que se sentara donde quisiera, dónde estaba el baño, la cocina y una pequeña zona que tenia donde había parte de bebidas y aperitivos.

Me excuse un momento para ir a mi habitación a ponerme algo mas cómodo (un pantalón de Chandal y una camiseta), pase al baño y. cuando regrese al Salón, me la encontré en el mismo sitio que la deje. 

Acepto una botella de Agua mineral, y una bolsa de patatas fritas, por mi parte, me prepare un Whisky McCallan y un cubito de hielo. Cogí un cuaderno, una pluma estilográfica y me senté en mi sillón preferido, y deje que ella eligiera su asiento.

Se sentó en un sillón individual y la comente que cuando estuviera preparada empezara a hablar, pero si notaba que no era sincera, guardaba información, omitía escenas o cualquier otra, dejábamos la sesión y ella a Casa.

Creo que fueron las palabras mágicas, se recostó sobre el respaldo y empezó su triste historia……..

Hacia casi 2 años, que tenia una pareja de 3 meses, en un principio era todo perfecto, pero según avanzaba el tiempo, su pareja se volvió mas huraño, egoísta, e incluso con posición de agresividad.

Su relación sexual era el primer mes estupenda, pero a partir del siguiente, se volvió diferente. 

Diferente en que ?? En que empezaba a gustarle cosas raras.

 

Que cosas raras ?? Quería que me tragara el semen cuando eyaculaba, quería follarme por el culo, quería que le chupara el culo, quería chuparme a mi el culo, quería que cuando estuviera viendo el la Tv me pusiera a un lado agachada con el culo desnudo frente a el, quería que me metiera botella en el coño, en fin, un montón de aberraciones que rozaban lo raro y principios de sadomasoquismo y/o sumisión total.

Tu, que hacías, que decías ?? Al principio me opuse totalmente a todo ello, pero un dia que estuvimos cenando con unos amigos, tomamos unas copas y quizás nos pasamos, y al llegar a Casa, y él querer follar, me opuse alegando que había bebido, que no estaba bien y no pude terminar, me cogió, me abofeteo y me obligo a todo lo que el quería. Fue tal su agresividad, que acepte llorando.

Que paso después ?? Al dia siguiente, medio llorando, me pidió perdón y que no volvería a pasar. Pero fue mentira. Siguió y siguió y cada vez mas, que hasta me empezaba a gustar. Era como un enganche a el, y sus juegos, que me recordaba a la heroina. Estaba enganchada.

Y paso el tiempo, y cada vez iba a mas. No supe cortar esa situación, que llego el dia en que me pego una paliza. Me dejo tan mal, con los dos brazos rotos que en el mismo Hospital, denunciaron a la Policia. Le detuvieron y me vi sola.

Imagínate como estaría de enganchada, que no comía y ya, las lagrimas  salían solo de pensar en el.

Fue tal el mazazo escuchar eso, que decidí coger este caso para ayudarla a superar este trauma y dependencia que me metí mas de la cuenta.

Quedamos para otro día y al preguntarla si había mantenido relaciones sexuales con otros hombres, me asintió que si, pero que no podía concentrarse, no había llegado a correrse y no sentía nada. Que tan solo hacia un mes y medio antes de este día en el cual estoy relatando, había coincidido con ese hombre y había rehecho su vida con otra Mujer, y esta, le había rogado que volviera a follarla, que lo necesitaba y así fue, volvió a follar con el esa única noche y había conseguido llegar a un extasis que no había vivido antes, solo con esta persona.

Después no volvió a verle.

Me intrigo tanto este caso, que sin darme cuenta, me estaba involucrando mas de lo normal y no era mi estilo, era la primera vez que me pasaba, Quizás debido a la complejidad, a sus miedos, pena, no se, pero me inmiscuí tanto, que termino viviendo conmigo.

Todos los días, después de mi trabajo, le dedicaba 3 horas a solucionar su problema. Y debo decir, que en los 2 meses hasta este párrafo, no tuvimos sexo. Si que teníamos libertad para expresarnos tal como queríamos con nuestros cuerpos, pero ella en su habitación y yo en la mía.

Después de el tiempo que dedicábamos a buscar el gran problema, de sus soluciones, llegaba a la cama y me ponía a pensar en ello. Donde podría estar la solución, como podría superar este trauma, y así, con infinidad de preguntas, no encontraba solución.

Paso el tiempo y recuerdo perfectamente como si hubiera sido ayer, que era Sábado, no iba a salir, quería trabajar desde Casa y me levante a las 6 y 10 de la mañana. Prepare Cafe, cogí la cajetilla de tabaco y me senté como siempre, como cada mañana durante 7 años, en mi sillón preferido mientras saboreaba el Café y encendía el primer cigarro del día. Estaba ensimismado en mis pensamientos, que vi a esta Chica, como saludaba, e iba a coger una taza para echarse Café. En ese momento, al ponerse de puntillas y abrir el armario, vi que debajo de esa camisola, no llevaba nada. Y empezó mi contradicción en mis posibles soluciones. No encajaba esa situación de ella con mi perspectiva de el problema. Así que una vez termine mi Café y el cigarro, la llame y le dije….

Por favor, serias tan amable de acercarte, coger mi taza y el cenicero y llevarlo a la Cocina ??  Ella como si hubiera recibido una grata noticia, sonrío y vino casi corriendo a por ello. Era la primera vez que la veía sonreír. Y me empezó a rondar por la cabeza lo que le pasaba.

Así que, a continuación la mande que se pusiera frente a mi, se diera la vuelta, y se agachara. Al decirla que hiciera eso, su cara cambio, y como si hubiera una transformación en ella, empezó a cantar, saltar y se agacho riendo.

Ya había dado con su problema y su solución inicial.

Ese Sábado, prácticamente la tuve practicando ejercicios y con cada uno de ellos, era mas feliz. Y entre el día, los ejercicios su sonrisa, su cuerpo, me metí donde no tenia que haber entrado. Por la tarde, la dije que se pusiera de rodillas frente al sillón donde estaba sentado y que mirándome a los ojos, me dijera que quería….  y sin pensárselo dos veces, me dijo que la follara como a una perra. Sin poder llegar a pensar en lo que había respondido, se tiro a mi pantalón, lo bajo un poco, lo suficiente como para cogerme la polla, y metérsela en la boca, succionaba como jamas nadie lo ha hecho, se la tragaba de tal manera, que con la punta notaba su garganta. Fue unos momentos que perdí la noción del tiempo y cuando volví a ser consciente, la aparte y al ponerse en pie, callo al suelo, al levantarla vi una sonrisa como nunca olvidare, se puso en pie y al ver mi polla erecta, y que la tenia cogida por los brazos y que mi polla rozaba su vagina, se subió a la banqueta de la cocina y se la metió. Gritaba que mas fuerte, mas rápido, que la golpeara, que la insultara y no recuerdo cuantos mas comentarios profirió.

No podía correrme, no sabia que pasaba, bueno.. si lo sabia y ahora en ese momento, sabia lo que quería, necesitaba y cual era su solución al problema.

A partir de ese momento, empezó una guerra por su parte sin cuartel, me perseguía, me provocaba, cuando estaba dormido, se metía en la cama y me empezaba a chupar, a tocar,……

Y llego un día, donde solo entendía que si realmente lo hacia con ella y le hacia entender su problema, empezaría a andar sola sabiendo cual era su problema, solución y medidas para vivir con ello.

Ese día, la trate como una sumisa. La mande de todo, solo para mi, y a cada pedido que la hacia, mejor respondía y con una alegría que me sorprendía. Después de mandarla absolutamente todo lo inimaginable, la dije que se tumbara en la alfombra, que abriera de piernas todo lo que pudiera, y se hiciera una paja mirándome. No se que paso, pero aun sigo pensando que tan solo transcurrió 10 segundos, se corrio de una manera, que tuve que taparla la boca de los gritos que pegaba. Fue tal la corrida que tuvo, que mancho la alfombra de liquido que salía de su vagina.

Ahí y a partir de ese momento, durante un mes, entendí lo que le pasaba, que necesitaba y lo que tenia que buscar. Su solución era de ser una mujer sumisa. Que la ordenaran las cosas y que sin llegar a un Sadomasoquismo, era la vida que quería y que deseaba. No podía tener otra, era y había encontrado, su felicidad.

Al mes se marcho y no volví a saber mas de ella. A los varios años mas tarde, un colega de esas tertulias que teníamos, me hablo de ella, vivía con un hombre tenían una niña y eran muy felices. Tan felices que querían tener familia numerosa.

Hoy, recuerdo esta historia, y sonrío de esa experiencia que vivi y que al final, esa Chica, consiguiera ser feliz a consecuencia antes de sufrir.

Algunas personas tienen secretos que no se atreven a sacar y necesitamos a alguien que los descubra.

penelope.estudios@hotmail.com

Traicion

Habían pasado once mese de mi separación, yo había empezado una nueva con un chico que me tenía muy enamorad, alguien diferente a todo lo que había conocido hasta mis cuarenta y ocho años.

La relación con mi nueva pareja era envidiable por la comunicación, atención y preocupación pero él estaba siempre de viaje por trabajo y apenas nos veíamos unos días al mes con suerte. Era una relación telefónica, cada vez que sonaba el teléfono me daba un vuelco el corazón, sus palabras cariñosas y atención me daban energía para enfrentarme al día a día.

Claro que no era todo bonito pues nuestras pocas experiencias sexuales no eran las esperadas, no era lo que yo estaba acostumbrada. Mis experiencias hasta ese momento habían sido muy básicas (misionero y poco más) .

Mi actual pareja me pedía más y yo no entendía lo que quería decir, me contaba sus experiencias y de oírlas me avergonzaba y sentía celos de mujeres del pasado. Cuando llegaba el momento de practicar el sexo, me encerraba en mi misma ya que me sentía intimidada. Que podría hacer yo que fuera diferente a lo que él conocía.

Cuando follabamos no expresaba lo que sentía, era incapaz de hasta de jadear por vergüenza a expresar lo que sentía, tenía miedo a que pensara era una fresca o algo peor.

El caso es que no se cansaba de venir a verme pero yo me sentía insegura pues no le daba nada de especial. Siempre tenía en mi cabeza que un día se olvidaría de mí y dejaría de llamar y visitarme.

No recuerdo exactamente el día de enero. Estaba haciendo caja en la cafetería que trabajaba, a había cerrado y solo tenía luz en la barra y alguien entró. Cuando levanté la mirada, era mi ex marido que entraba. Me quede muy sorprendida pues no sabía cual iba a ser su reacción. Hacía más de un año que no nos habíamos visto, ya que él vivía en Francia.

Me acerqué para darle dos besos en la mejilla y se apartó, me retiré y dijo si le invitaba a tomar algo. Le dije que había cerrado y que era lo que quería.

Entonces se acerco y me dio un abrazo, me aparte pues note sentimiento. Teníamos un hijo en común y una casa, quería y debía llevarme bien por todo.

Le ofrecí algo de beber mientras terminaba de hacer caja, mientras hablaba de cómo le habían ido las cosas y que su intención era quedarse en España.

Le dije que podía quedarse en la casa con el niño, que yo tenía un apartamento alquilado…..

Termine de hacer caja y él quería continuar hablando, le dije que no, que estaba cansada y quería marcharme a casa. Ahí quedó la cosa, no quería pero acepto.

Me dio impresión de haber entendido mi decisión de dejar la relación y lo había asumido.

Nos despedimos y se quedó mirándome mientras entraba en el portal, ya que vivía en un apartamento frente al local.

A los dos o tres días me llamo por teléfono invitándome a cenar en nuestra casa. Le puse todo tipo de excusas pero él insistía diciendo que no iba a pasar nada, que nuestro hijo estaría en casa y quería nos lleváramos bien. El caso es que me convenció y después del trabajo fui para casa.

Estaba la chimenea encendida, todo limpio y ordenado, mi hijo tenía una sonrisa de oreja a oreja. Feliz de verme, le di un beso y su padre fue a la cocina y saco una botella de Moet Chandon, sabía mis gustos. Me invitó a sentarme y me dio un regalo, le dije que a que era debido y dijo que en navidad no me había regalado nada y era mi regalo de reyes.

Cuando lo abrí era mi perfume preferido Rush de Gucci, se había estirado pues era muy tacaño para los demás. Sinceramente me alago y lo acepte por todo lo que se había aprovechado en el pasado, también seguía con la intención de llevarme bien y no quería decir nada que pudiera enfadarle delante del niño.

Brindamos por el año nuevo y el niño se marchó a dormir, hablábamos de la ruptura y me atosigaba preguntándome por mi nueva relación. Nos habíamos bebido la botella de cava y dije me marchaba, me dijo que esperara un poco y se hizo un porro. Yo estaba ya nerviosa y me quería marchar, se lo dije pero me ofreció una calada de su porro y fumé dos. Lo hice para tranquilizarme, ya me levanté y dije que era tarde que trabajaba al día siguiente .

Él me ofreció quedarme a dormir que no debía conducir con lo que había tomado, que no me preocupara que él dormiría en el sofá del salón. Le mire a los ojos y creí lo que decía. Sin más le deseé buenas noches y subí al dormitorio, me desnudé y puse un camisón rojo que estaba en mi armario y me acosté. Me estaba quedando dormida y se abrió la puerta, era el pidiéndome le dejara dormir en la cama, le dije que no pero insistía de nuevo que no pasaría nada, que se quedaría en una esquina y no me iba a enterar que estaba ahí.

Me levanté de la cama y empezó a rogarme que no me fuera, ya cansada y preocupada porque nuestro hijo no se despertará ya que dormía en la habitación de al lado. De nuevo acepte, pensé que no era la primera vez que dormíamos juntos uno y otro en la esquina de la cama sin tocarnos.

Nos acostamos y así fue. Estaba casi dormida de espaldas a él, cuando me di cuenta estaba pegado a mi, desnudó rozando su torso con mi espalda rodeándome con los brazos, le aparte y los volvía a poner. Me venció y le dejé, al ratito me puso su polla entre los muslos por detrás y empezó a rozarme el coño. Ya tenía la mano izquierda tocandome los pechos, note que estaba húmeda y me rendí dejándome hacer. Me conocía mucho después de dieciocho años de convivencia, cuando quería algo sabía que tenía que hacer.

De espaldas a él como estaba, me bajo el tanga metió su polla entra las nalgas rozándome el coño, notaba el cosquilleo que me gustaba y puse el culo en pompas acercándome mas a él, me rozaba con la punta la entrada a la vagina, su polla con el líquido de mi excitacion me encantaba y aumentaba mi deseo.

La metió un poco moviéndose y al minuto me dio la vuelta, por un momento olvidé todo como si siguiéramos juntos, me beso y bajo hasta mis pechos mordiéndolos mientras me metía sus largos dedos en la vagina. Estaba muy excitada y pensé en satisfacerme, así que le deje se recreará con las caricias, cuando quiso meterme la polla le dije que no, que me tocaba a mi.

Le dije… túmbate y lo hizo, me puse sobre él sentada sobre su polla y me empecé a mover con rapidez, empujaba hacia delante y cuando la sacaba rozando su polla contra mi clitoris.

Estaba tan excitada que seguí y seguí moviéndome hasta que empezaron a fallarme las fuerzas, la sangre corría por mis venas a la velocidad de mis movimientos y pronto me embargó un delicioso climax .

Me tumbé junto a él sin aliento y entonces se puso sobre mi metiendo sus piernas entre las mias, metió su polla en mi vagina hasta dentro, empujaba con fuerza pero con movimientos lentos, yo estaba exhausta hasta que note su excitacion y empezó a bombear mi coño con rapidez, temblaba con cada movimiento, hasta que explotó, su corrida fue larga y quedó rendido sobre mi.

Le aparte a un lado para ir al baño a lavarme, cuando regrese ya estaba durmiendo. Me acosté en una esquina y me dormí.

A la mañana siguiente me fui a darme una ducha y cuando estaba enjabonándome entro preguntando si podía ver cómo me arreglaba. Ya lo dejé por imposible, me quedaban pocos minutos para salir y no iba a discutir.

Se sentó en el suelo mirando como terminaba de ducharme, me puse el albornoz, me seque y después vestí. Me seque el pelo y después me maquille y salí corriendo sin tomar café.

Por el camino iba pensando en lo sucedido y me enfadé conmigo misma por imbecil. Siempre me engañaba y conseguía lo que quería de mi, después los remordimientos me persiguieron por haber traicionado a mi pareja, como podría mirarle a la cara. No tenía fuerzas para contárselo pues tenía miedo a perderlo para siempre.

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Un error

A los pocos meses de separarme de mi segundo marido, apenas salía.
Del trabajo a casa y así, en alguna ocasión salía con mi hija a comer y poco más . Habían pasado unos meses en la que tenía mis momentos de intimidad a solas. Me presentaron un chico, el que me pareció muy simpático. Desde ese momento me cruzaba con él en todas partes, siempre se hacía el encontradizo.
Un día después del trabajo fui al restaurante de un amigo para tomar un vino con él antes de ir a casa. 
Estando en la barra con mi amigo, su hija que trabajaba en el restaurante se acerco y me puso otro vino, diciendo que me había invitado el chico al que me refiero. Le llamaré John.
Me giré para agradecer la invitación y con gestos me pidió me acercara a la mesa y que compartiera los aperitivos que estaba tomando con unos amigos. 
En un principio me negué pero la hija de mi amigo me animó a aceptar y pensé que no tenía nada de malo tomar algo con ellos. 
Estuvimos de charla durante cerca de una hora, cuando me daba cuenta tenía mi copa llena. Inconscientemente bebía. En un momento dado dijeron iban a comer en un restaurante que había cruzando la acera, que tenían una paella encargada. Dieron por hecho que les acompañaría. Me negué pero ante la insistencia y el apoyo de la hija de mi amigo. Acepte, no tenía nada mejor que hacer. 
Llegamos al restaurante y se sentaron con nosotros tres personas más a las que no conocía, en total éramos siete en la mesa. Tomamos unos aperitivos que no recuerdo y un arroz a banda muy típico en la zona alicantina con vino blanco. Ellos hablaban de trabajo mientras yo estaba escuchaba.
Mi copa estaba siempre llena, no recuerdo las botellas que sirvieron. Yo bebía sin pensar. Eran cerca de las cinco de la tarde y empezaron a despedirse uno a uno para ir de regreso a sus respectivos trabajos. Yo me despedí también pero John pregunto si tenía algo que hacer. Conteste que no y propuso ir a tomar algo a otro sitio, él tampoco tenía nada pendiente. Acepte pues me venía bien distraerme.
Nos dirigimos a coger su coche, un cuatro por cuatro negro y me llevo a un pueblo cercano donde siempre hay ambiente a cualquier hora. Aparco el coche en una avenida y fuimos a un pub de música rock donde habían actuaciones en vivo. 
Ahí yo tomé un ron cola y el un gin tonic. Escuchábamos la actualización y me hablaba hablaba de su mujer, que la relación no funcionaba pero tenían una hija en común y por ese motivo seguía con ella. 
Cuando me di cuenta, las camareras del local nos habían puesto unos chupitos de tequila o licor, no lo recuerdo bien. Dije que no pero me animaron y lo tomé. Después pusieron más, no se cuantos tomé. Mi cabeza ya no controlaba, empecé a bailar y John me seguía. 
Perdí la noción del tiempo pero cuando salimos del local había oscurecido, me alegré de que me diera el aire fresco y fuimos dando un paseo de camino al coche . Pasamos por delante de una feria de niños donde había una noria, un barco pirata, en fin las atracciones que suelen haber en una feria. 
John propuso subir, entre risas me animo y compro billetes para subir en todas las atracciones. Fue muy divertido, estaba entusiasmada, me sentía como si volviera a ser una niña y olvide por completo mis problemas. 
Estaba aturdida entre la bebida y los meneos de las atracciones. Salimos del parque, cogiéndome de la mano para cruzar la calle.
Cuando me di cuenta estábamos en la recepción de un hotel. Él sacando la tarjeta de crédito y su documento de identidad. 
Ni siquiera recuerdo cómo llegué a la habitación, si subimos por las escaleras o en ascensor. De pronto estaba en una habitación grande, sin pensarlo me desnudé y fui directa al cuarto de baño para darme una ducha. Recuerdo que era muy grande y la mampara de la ducha de cristal transparente. Abrí el grifo y deje caer el agua sobre mi cabeza, pensaba que me despejaría, me quedé allí hasta que entró John desnudó y apagó el grifo, cogió una toalla blanca y empezó a secarme. 
Cogió mi mano y me llevo al dormitorio, me tumbó en la gran cama. Puse un cojín debajo de mi cabeza para tenerla por encima de mi cuerpo pues me daba un poco vueltas todo. Él se puso de rodillas sobre la cama frente a mi. Le empecé a observar, era un hombre muy grande y fuerte, una piel muy bronceada y con la polla grande pero caída. Yo pensaba que estaba muy bueno, después de tantos meses sin follar iba a disfrutar de aquella polla. 
Cogió mis piernas y las levantó para ponerlas sobre sus hombros. Cogió su polla con una mano para ayudarse y metérmela. Cuando la metió muy despacio empezó a empujar, rozaba cada milímetro de mi vagina, empujaba con cuidado pero sin parar, a continuación dejó caer mis piernas y se tumbó sobre mi sin sacar su polla de mi coño. Siguió metiéndola hasta el fondo pero entonces me empecé a sentir más mareada, tenía sofocos y le pedí que parara. Él se levantó y volvió a ponerse de rodillas frente a mi y dijo que no podía quedarse así. Yo era incapaz de enfrentarme a él y no dije NO, tuve miedo a su reacción y le dije que se diera prisa y acabara. 
Abrió mis piernas y metió su polla en mi coño, en ese momento empujó con más fuerza o me lo pareció a mi, no se cuanto tiempo paso pero se me hizo eterno. La metía y sacaba sin descanso, empezó a jadear y a gritar de pasión, me puse tensa pues seguro le escuchaban desde fuera de la habitación, me pregunto si tomaba algún anticonceptivo y al decirle que si se relajó aún más y siguió follandome, de pronto dio un solo grito como de triunfo y se corrió dentro, tumbándose sobre mi.
Me susurraba al oído lo buena que estaba, que teníamos que repetir y que me quedara a dormir, que por la mañana temprano vendría a buscarme para desayunar y llevarme al trabajo. Entonces le dije que no, que debía irme , siguió insistiendo hasta que al final conseguí convencerle y lo acepto. 
Me apresuré a ir a la ducha para lavarme bien, me vestí y le pedí me llevara a buscar mi coche para ir a casa. 
John seguía haciéndose el encontradizo mientras yo le esquivaba cuando podía. Me pedía una cita porque quería repetir, decía que le gustaba mucho. Cuando por fin dije que no habría una segunda vez, empezó a mandar correos amenazantes y insultantes y hablar a mi alrededor muy mal de mi. Yo para entonces ya había empezado una relación y se lo conté a mi pareja y me ayudó mucho a solucionar el problema. 
Esta historia me atormentó mucho tiempo hasta que hable y hable, analice cada segundo de la historia y entendí que no supe decir NO. 

Una cena a tres

Una tarde tomando café en un bar cerca de mi oficina, estaba sentada en una mesa junto a la ventana, mire a través de ella con la mirada perdida. De pronto me quede fija viendo la figura de alguien… “era Celine”, que sorpresa. Salí corriendo a su encuentro. Se llevó una gran alegría, nos dimos un beso en la mejilla y la invité a tomar café.

Nos sentamos y charlamos de cómo había transcurrido el tiempo durante este tiempo, estaba de regreso a la ciudad debido a las necesidades de su empresa. Estuvimos hablando cerca de dos horas hasta que tuve que regresar al trabajo.

Celine había encontrado un apartamento cerca de allí por lo que quedamos para el día siguiente en el mismo sitio después del trabajo.

Llegué a la cafetería sobre las ocho de la tarde. Vi a Celine que estaba sentada en una mesa y me acerqué, llevaba un vestido rosa chicle que la favorecía mucho, con cuello de pico y ajustado por encima de la rodilla con una abertura por detrás.

Me senté frente a ella y pedí una copa de vino blanco de rueda, hablamos y hablamos sin parar. Al cabo de un buen rato la invite a cenar a casa. Mark llegaría sobre las 22:00h. a casa y me gustaría que la conociera.

Llegamos al apartamento, dejamos los bolsos sobre el mueble del recibidor y pasamos a la cocina, descorche una botella de vino blanco y con las copas en la mano salimos al salón, puse música y mientras ella se sentó y encendió un cigarro pasé al dormitorio para ponerme cómoda.

Salí con un blusón blanco de seda sin ropa interior, me senté junto a ella y charlamos del pasado. Me dijo recordaba muy a menudo la experiencia que habíamos tenido aquella vez que fuimos a su casa en el campo. Fue una experiencia única que yo no había vuelto a repetir. Según me dijo ella, si había tenido otras relaciones pero ninguna como aquella.

El caso es que recordando nos empezamos a poner cachondas, mis pezones empujaban mi blusón, ella se dio cuenta y puso una mano sobre mi pierna, cerca de mi coño. Un escalofrío me recorrió desde los pies hasta la cabeza y note como se empezaba a humedecer mi entre pierna, metió su mano y me acarició el coño. Me recosté en el respaldo del sofá cerrando los ojos y se acerco para besarme, agacho su cabeza, levantó mi blusón y me mordisqueo los pezones. Uff yo estaba hecha un flan.

De pronto se abrió la puerta, era Mark que llegaba. Me apresuré a levantarme del sofá e ir a su encuentro para darle un beso. Después le presenté a Celine, se saludaron con dos besos en la mejilla, le serví una copa y le contamos que éramos amigas de siempre. El acabó la copa y fue a darse una ducha.

Nos quedamos de nuevo solas, Celine me decía que me echaba de menos y que soñaba con repetir la experiencia. (En mi interior también lo deseaba, lo recordaba con excitación). A continuación metió su mano por debajo del blusón acariciando mis pechos. El tiempo se paró a mi alrededor y cuando me di cuenta.

Mark estaba en el salón viendo la escena. Se había puesto un pijama de algodón ajustado, sobresalía su polla erecta. Estaba cachondo, la expresión de su cara lo decía todo.

Celine le dijo que se acercara y allí de pie frente a nosotras alargó su mano para acariciar su polla con fuerza, él estaba inmóvil dejándose hacer. A continuación le bajo el pantalón y agarro mi cabeza empujándola hacia la polla de Mark. Me la metí en la boca y mientras la chupaba, ella me tocaba los pechos pellizcándolos. Estaba muy cachonda. Entonces me tumbó en el sofá separando mis piernas, metió su cabeza y fue directo a mi coño, con las dos manos apartó los labios y metió su lengua en mi vagina. Ella se había quitado el tanga y levantado el vestido hasta la cintura, mientras estaba arrodillada en el suelo, con su lengua en mi coño. Le dijo a Mark le metiera la polla por el culo.

Él obedeció sin rechistar, se arrodilló tras ella y se la metió, un gemido salió de su boca, note su aliento en el clitoris. Mark empujaba con fuerza y ella no dejaba de chuparme. Con la mano derecha empezó a estimularse el clitoris y en unos segundos estalló, agilizando su lengua, no me pude contener y explote como nunca. Mark al oír nuestros gemidos dio una última embestida a su culo y se corrió.

Poco a poco nos fuimos levantando y uno a uno pasamos al baño asearnos.

Después tomamos un vino y hablamos de lo ocurrido, los tres coincidimos que había sido una experiencia placentera y pasamos a la cocina a preparar algo para picar.

La cena se alargó, ya era tarde y había que descansar. Celine se despidió, Mark y yo tomamos otro vino y continuamos hablando un poco más. Quería saber todo lo que habíamos hecho Celine y yo antes.

Nos pusimos de nuevo cachondos con la conversación y fuimos al dormitorio, ya en la cama le tumbé y le folle deseosa de su polla. Mientras le follaba hablábamos de lo ocurrido con Celine y casi coincidimos en corrernos a la vez.

Nos levantamos para lavarnos y dormimos plácidamente.

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Vacaciones en Suiza

Una amiga del Blog, de un país cálido va de vacaciones a suiza con su marido y nos ha querido contar su experiencia 

Hoy esta nevando muy fuerte y hace mucho frio en la calle. En el apartamento tenemos la calefacción muy alta y se está muy bien. El solo hecho de mirar por la ventana me dan escalofríos.

Desde que llegue a este destino solo llevo camisetas cortas y sin nada de ropa debajo.

Ayer mi marido y yo estuvimos todo el día hablando y mucho de nuestro futuro, el  esta cambiando y empieza a ser otro hombre, recuperamos todo el tiempo perdido y ayer practicamos ejercicios que me escribiste y fue muy bien, estamos contentos de descubrir cosas nuevas.

Cuando hemos llegado al apartamento después de hacer la compra, veníamos empapados y helados ya que no tenemos ropa adecuada para el clima de aquí . 

Lo primero que hemos hecho ha sido darnos un baño calentito.

Después mi marido se ha puesto un albornoz y yo solo una camiseta sin ropa interior. 

Nos hemos dirigido a la cocina para guardar  la compra y preparamos un tentempié con Vino tinto, latas mejillones y anchoas que no había comido nunca. Nos gusto mucho y seguro repetiremos y compraremos otra vez.

Ya en el salón, hablamos y miraba como le iba creciéndole la polla, él estaba frente a mi y yo sentada en el sofá con las piernas cruzadas, él tenía la mirada fija puesta en mi coño, me dijo que le ponía muy cachondo ver mi coño abierto,  me gusta ver cómo se excita solo con mirarme, es algo nuevo para mi y me he sentido muy bien.

Hemos continuando hablando de las cosas que nos gustan en el sexo y lo que nos gustaría experimentar,  me acorde de tus consejos y le pedí que se tocara la polla mirándome, a la vez que yo también me he empezado a masturbar mirando sus manos como subían y bajaban recorriendo su polla. Mis dedos cada vez más ligeros, los metía dentro de mi vagina y al sacarlos rozaba el clitoris, un placer desconocido, el verle como se hacía una paja frente a mi.

 Mi mano empapada no podía parar y me he ido de una forma muy dulce. Ha sido genial, él se ha excitado mucho al verme jadear y se ha corrido manchando la alfombra, con los ojos cerrados se ha echado hacia atrás apoyando su espalda en el respaldo del sofá y yo me he quedado como tonta viendo como su polla ha ido encogiéndose por momentos soltando el resto de semen que aún le quedaba. 

Al cabo de un rato hemos vuelto a darnos una ducha para después ponernos el pijama teníamos hambre y hemos comido en la mesita frente al sofá del salón , luego nos hemos quedado tranquilos  y con  la televisión puesta nos hemos dormidos, uno justo al otro.

Habrá pasado una hora y me he despertado, el pantalón del pijama de mi marido está abierto por delante. Me he agachado y sin tocar he empezado a chuparle la polla que estaba pequeña, al rato he notado como  iba creciendo dentro de mi boca, entonces él se ha despertado y me pedía que siguiera, le he dicho que no, que más tarde seguiríamos y me he levantado para recoger las cosas  de la mesa y después preparar café.

Me he agachado ya que  la mesa es bajita y rápidamente se ha puesto de pie tras de mi  y de una vez me ha metido su polla. 

Yo no quería porque quería haber seguido con el juego y ponerle más cachondo pero no lo he conseguido, me ha agarrado por las caderas y me ha follado sin contemplaciones . La sacaba con fuerza y apretaba con más ímpetu. La ha sacado para metérmela por el culo, pero no estaba dilatado y no ha  podido. Me la vuelvo a meter por el coño y a los pocos minutos ha explotado fuera, echándome el semen sobre mis nalgas.

Después me ha dado la vuelta y ha  tumbado en el sofá, se ha tirado de cabeza para chuparme  el coño, primero despacio para continuar con rapidez, de nuevo despacio, me estaba poniendo a cien, cuando volvió a mover su lengua con rapidez, no pude más y me deje llevar explotando con gritos de placer. 

Me ha gustado mucho la experiencia , cada vez me gustan mas los juegos que me propones, me siento muy bien descubriendo nuevas formas de disfrutar del sexo. 

Fuimos de nuevo a darnos otra ducha y de regreso al salón para seguir hablando de lo que estábamos viviendo y sintiendo. 

Ya por la noche yo quería mas pero no se le levantaba la polla, jugué con ella y aunque le goteaba un poco no conseguí se le pusiera dura, así que le deje descansar pero me hice una paja frente a él.

Hoy hemos despertado y vamos a salir a tomar cafe y comprar mejillones y anchoas de Santoña  

Luego seguiremos hablando y hemos dicho que todos los días dedicaremos un tiempo para hablar de nosotros. 

Penelope, besos y gracias por tu ayuda y hacer que haya recuperada la ilusión junto con mi marido. 


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